ALGARVE

Algarve

LA RUTA DE EL ALGARVE

Pensar en el Algarve es sinónimo de playas, aunque no hay que olvidar que también esta región presume por tener más de tres mil horas de sol al año y es por tanto un destino muy recomendable también en temporada baja. La costa acoge más de ciento cincuenta arenales, muchos amparados por característicos acantilados rojizos que definen el paisaje. La ruta puede comenzar muy cerca de la frontera española, desde Ayamonte, cruzando el magnífico puente sobre el Guadiana, para llegar a Alcoutim y llegar hasta el naviero cabo de Sagres.

Algarbe fue ocupado por los árabes como lo estuvo Andalucia, aunque aquí no quedan joyas árabes como ocurre en la vecina española, no se puede negar el nombre, Al garb, es decir, el occidente

Las playas más turísticas se localizan al oeste Albufeira, como la cala da Marinha, ideal para nadar, y la famosa Playa da Rocha de Portimão, (poco recomendable en verano por su alta afluencia de bañistas), otras más tranquilas son Benagil, al fondo de un profundo valle, y la Marinha.

Vila Real do santo Antonio, en la frontera con España, aquí nace el Sotavento, es decir el este u oriente del Algarbe, a diferencia del Barlovento, o zona occidental, al oeste de Faro que sería el punto central.

Alcoutim, localidad morisca entre dos fronteras, una invisible al norte de la región de Alentejo y otra el río Guadiana. Capela de Santo Antonio

Castro Marim, con su Castelo medieval que conserva la simbología de los masones y una fortaleza del siglo XVIII que reforzó la seguridad durante las guerras de la restauración entre Portugal y España.

Reserva natural do Sapal de Castro Marim e Vila Real de Santo Antonio, antes tierra de nadie, ahora ocupado por aves migratorias.

Tavira, junto al río Gilao, ciudad árabe y nombre árabe (tabira, oculta) que es reconocida como la ciudad de las iglesias, cuenta con 37 iglesias, una por cada calle. La iglesia de Santa María y San Tiago, fundadadas por la orden de Santiago, están en lo alto junto a los restos de la antigua muralla. Calles estrechas con puertas de madera y rejas, huellas musulmanas, el nombre es árabe. El puerto siempre fue importante, en su aspecto comercial y militar.

El parque natural de la Ría Formosa, está frente a Tavira, es un enorme arenal, ocupado por las mareas y mezclado con la desembocadura de los ríos. Es zona de parada para las aves migratorias, la riqueza de anfibios y crustáceos lo convierten en un paraje único. El calamón común, un ave plumaje azul oscuro, es el más frecuente.

Frente a Santa Luzia, a pocos quilómetros de Tavira, hay tres playas arenosas de gran extensión y longitud, una a continuación de la otra, Praia do Barril, Terra Estreita y Ilha de Tavira, el inconveniente hay que tomar barco o un trenecito, en el caso do Barril, aunque también se puede llegar andando tras una caminata de veinte minutos por la marisma.

Olhão, es la ciudad “cubista” por sus casas blancas con grandes azoteas pensadas para controlar las mareas. Frente a Olhao se encuentran varias islas, una de ellas la de Culatra, pueblo sin tráfico rodado, mantiene una arquitectura y urbanismo caóticos. Con el faro y la iglesia son el centro del pueblo. En la iglesia se celebran con gran fiesta el bautizo de los recién nacidos, pero también el de las barcas de pesca.

Faro

Su ciudad vieja (Cidade Velha) está formada por influjos ibéricos y árabes y una magnífica playa. Es la capital turística de la región del Algarve

La catedral (Sé), empezada a construir en el siglo XIII sobre las ruinas del foro romano queda poco de la catedral original, a excepción del campanario gótico, quedan elementos barrocos y un órgano barroco.

Arco do Vila, una de las puertas medievales de la ciudad

Doca, el puerto histórico de Faro, junto a la plaza principal, ya apenas quedan barcos de pescadores. De aquí sale los barcos para visitar el parque Natural de Ría Formosa. En Ría Formosa, está Isla Desierta, una de las playas más desconocidas y deshabitadas, pues solo se puede acceder desde el mar, saliendo del puerto Porta do Sol, en Faro

Museo marítimo, pequeño museo en las dependencias del práctico del puerto

El parque de Cacela Velha, con 180 km2, pertenece a los municipios de Tavira, Olhão, Faro y también Loulé, es Ría Formosa un paraíso ornitológico que puede visitar en barco desde Faro y desde Olhão, o bien introducirse por senderos aparcando en lugares asignados. Entre finales de agosto y noviembre, pasan aves que migran hacia el sur.

Faro cuenta con un activo e importante aeropuerto por donde llegan turistas de toda Europa.

Vilamoura, el puerto del glamour, las discotecas y los cafés, en su puerto deportivo se pueden ver atracados grandes yates junto a caros coches deportivos. El centro del golf. Vilamoura acoge uno de los tres casinos del Algarve, junto con Monte Gordo y Praia da Rocha, en Portimão.

Estoi, con la Pousada de Charme, Querença o Alte, con sus típicas chimeneas,son poblados adoquinados y grandes cuestas, casas con puertas personalizadas y coloridas.

Loulé, con el alcázar cristiano y el mercadomunicipal. Con la única mina de sal de Portugal.

Monchique, más verde y fresco, el pueblo se conserva intacto. Conviene acudir al lavadero público. Aguas termales romanas en Caldas de Monchique

Aljezur, castillo, litoral atlántico, rocoso, Costa Vicentina, en honor al patrón de Lisboa que según se cree tuvo su primera sepultura en el Cabo de San Vicente. Zona de surf, con olas de fama internacional.

Albufeira, mejor no ir en verano, es intransitable y agobiante por el número de turistas concentrados

Portimão, la segunda ciudad del Algarve, con una hermosa playa, la de Rocha. A partir de Portimao la costa cambia y empiezan a verse verdaderas calas, con aguas transparentes y frías.

Lagos, con barcos se pueden organizar excursiones a las cavernas de Ponta da Piedade. Dona Ana, una de las playas más bonitas del Algarve, en la Costa de Oro, de aguas tranquilas y protegida de los vientos, con fondo marino que invita al buceo.

Sagres, con sus grandes acantilados. Sede de la gran escuela marítima portuguesa donde se formaron navegantes como Cristóbal Colón, Magallanes o Vasco de Gama.

Es famosa la rosa de los vientos con sus cuarenta metros de diámetro

El Cabo de San Vicente, con su faro, con las hermosas y peligrosas playas de Beliche o Mareta, con sus fuertes vientos y movidas aguas.

La ruta Vicentina está dividida en dos partes, el Camino histórico, 263 km, y el camino de los pescadores de 226 km que llegan o salen del cabo San Vicente.

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